No la vaya usted a buscar en los libros, ni en las
declamaciones falsas de los poetas. La vida son dos partes que hay que saber
dividir con astucia: una para engañar a los hombres (la humanidad es otra cosa) y otra para servir a la tierra futura que existe en el insignificante número de
seres humanos y animales, que nos comprenden en el misterio de las cosas que
queremos decir con palabras. Buscar lo complejo y lo difícil de la vida real,
es caminar hacia la neurosis y el suicidio. Sea usted el hombre vulgar de todos
los días y con arreglo a un programa, diciendo a cada circunstancia los lugares
comunes más brillantes. Cuando termine su día vulgar, se esconde en su cuarto y
se hace usted su café y se sumerge en la verdadera belleza de la vida leyendo y
escribiendo en los libros que nadie lee.
Porfirio Barba Jacob